
FIXOREX REUS nació de una observación incómoda sobre este oficio. Las ofertas del sector se parecen mucho: brigada inmediata, urgencia de las primeras horas y la póliza pagándolo todo. Casi nadie habla de lo que decide el resultado económico en un comercio de Reus: cuántos días estará la persiana bajada y quién deja constancia de esa pérdida.
Construimos la empresa alrededor de esa idea, y por eso nuestro primer entregable no es una brigada en la puerta sino un documento: qué ha ardido, qué poso ha dejado, por dónde ha circulado, sobre qué acabados se ha posado, cómo responde cada uno a los ensayos que hacemos en el propio local, qué se recupera, qué hay que reponer y en qué orden conviene reabrir.
Ese parte de alcance entra en el expediente del siniestro y, a diferencia de lo habitual, incluye la relación explícita de lo que no vuelve. Nos ha costado alguna conversación desagradable y nos ha ahorrado muchísimas más. El segundo pilar es técnico. Un incendio abre tres frentes que la gente tiende a confundir en uno solo. El primero es el poso que se ve, que sale con el producto correcto y con oficio, siempre que se haya identificado antes de qué poso se trata.
El segundo es el ataque sobre metales e instalaciones: los humos ácidos que proceden de plásticos, cableado, rotulación y embalaje técnico se depositan sobre cobre, latón, estaño y aleaciones y trabajan en silencio durante semanas, de modo que la caja, la báscula, el cuadro, la cámara o el equipo de frío que hoy arrancan con normalidad fallan cuando el expediente ya está cerrado y nadie relaciona una cosa con la otra.
Experiencia en locales, fincas y naves de Reus
El cuarto pilar es el conocimiento del terreno, que en una ciudad comercial como esta se nota mucho.
Trabajar aquí significa entrar en locales del centre y del raval de Santa Anna con esgrafiado, mosaico hidráulico y carpintería de madera, donde el abrasivo empotra la mancha; en fincas de vecinos del barri Gaudí, de Mas Pellicer o de la Immaculada, con montantes y patinillos que reparten el humo por toda una vertical; en supermercados, farmacias, obradores y bares de barrio de Sant Josep Obrer o de Mas Iglesias, donde lo urgente es separar el género vendible del que ya no lo es; y en naves de manipulado, almacenaje y logística de Agro-Reus y Tecnoparc, donde lo que está en juego no es la pintura sino la cámara, la báscula, el cuadro y el stock.
Del equipo hay poco que contar que no se vea trabajando: personas con formación en recuperación de siniestros, procedimientos por escrito, protección individual seria y la manía de anotar cada decisión que toman. Tampoco vas a leer aquí porcentajes de satisfacción ni plazos milagrosos: un siniestro lleva el tiempo que lleva, y acelerarlo a la fuerza siempre acaba notándose en el acabado.
A cambio tendrás una sola persona al otro lado durante todo el encargo, responsable de lo que se haga y de lo que se deje de hacer, y la retirada de los residuos peligrosos del siniestro canalizada siempre por gestor autorizado. Puedes ver dónde intervenimos.
Limpieza con registro de los días de cierre
Queremos que en Reus ningún negocio vuelva a dar por perdidas las jornadas que estuvo cerrado simplemente porque nadie las documentó. Sostener eso nos cuesta encargos: no ciframos nada sin haber pisado el local y anunciamos la fecha que de verdad podemos cumplir en vez de fingir una llegada relámpago.
Misión
Devolver a los comercios, hosteleros, empresas y comunidades de Reus un inmueble sano y documentado después de un incendio, y devolvérselo cuanto antes, sustituyendo la improvisación por diagnóstico y la promesa comercial por un parte que aguante la revisión de la aseguradora.
Visión
Que en el Baix Camp ningún negocio vuelva a asumir en silencio las jornadas que ha estado cerrado, y que valorar el daño antes de limpiarlo deje de parecer una pérdida de tiempo para pasar a ser lo primero que cualquiera exige a su proveedor.
Limpieza de negocios con rigor y trazabilidad
Nos guían cuatro criterios: rigor, porque nada se toca sin diagnóstico previo; franqueza, porque el plazo y lo irrecuperable se dicen tal cual; trazabilidad, porque cada fase tiene que dejar papel; y respeto, porque entramos donde alguien acaba de perder género, herramienta o ingresos.
Rigor
Nada se limpia sin haber identificado antes el poso y ensayado el método sobre el acabado.
Franqueza
Damos la fecha que podemos cumplir y dejamos anotado, sin rodeos, aquello que ya no tiene arreglo.
Trazabilidad
Parte de alcance, registro de proceso y acta de cierre en cada intervención, sin excepción.
Respeto
Entramos donde alguien acaba de perder género, herramienta o ingresos; el trato pesa tanto como la técnica.
Garantías escritas para el comercio
Por escrito te llevas tres compromisos: el precio cerrado llega después de la valoración, nunca antes; las fechas de reapertura van fase a fase en un calendario; y el cierre se comprueba y se firma en un acta que tu compañía puede pedirte. Aquí tienes el detalle técnico.
Presupuesto cerrado tras valorar
Primero visitamos el local; la cifra llega después y ya no se mueve.
Calendario de reapertura por escrito
Las fases y sus fechas van en el parte, y si algo se retrasa se explica por qué y con qué consecuencia.
Cierre comprobado y documentado
El espacio se devuelve con partículas y olor comprobados y con un acta que detalla todo lo ejecutado.
Dudas sobre el seguro y el lucro cesante
¿Cómo se recuperan las paredes y ese ennegrecido que no sale?
Depende del soporte y del poso, no de la fuerza que se aplique. Sobre yeso pintado moderno, el ennegrecido suele salir con arrastre en seco y después con la química adecuada, y solo se repinta si el soporte ha quedado marcado.
Sobre esgrafiado, estuco antiguo, mosaico hidráulico o piedra, el problema es distinto: el material es poroso, el poso entra y el estropajo o el agua a presión lo empujan hacia dentro y arruinan el acabado. Ahí se trabaja primero en seco, se ensaya en zona discreta y, si el poso está incrustado, se extrae por compresa en lugar de frotarlo.
¿Cuántos días voy a estar cerrado?
Lo honesto es decir que depende del material que haya ardido y de la superficie afectada, y que nadie serio te dará una cifra por teléfono. Lo que sí podemos hacer es reducirla.
Casi ningún establecimiento necesita estar entero para volver a facturar, así que planteamos la obra por fases: aseguramos el género recuperable, higienizamos la sala de venta y el acceso, abrimos con horario o superficie reducidos y rematamos después trastienda, almacén y office. Ese orden se decide en la visita de valoración y va escrito en el parte, con fechas.
¿La pérdida de facturación de los días cerrados se puede reclamar?
En la mayoría de pólizas de negocio existe una cobertura de pérdida de beneficios o de paralización, pero se indemniza únicamente lo que se acredita.
Eso significa documentar desde el primer día el estado del inmueble y del género, la fecha real de cierre, las fases de recuperación y la fecha de reapertura efectiva, además de la contabilidad que corresponda aportar.
Nosotros no somos peritos ni asesores de seguros, pero el parte técnico que entregamos está redactado para que esa reclamación tenga una base sólida en lugar de un relato.
Confía el local a quien empieza por medirlo, no por fregarlo
936 940 451